Voyerismo y Exhibicionismo Virtual: Sexting

Voyerismo y Exhibicionismo Virtual: Sexting

Resumen:
La expresión de la sexualidad entre los adolescentes y jóvenes ha ido
cambiando conforme los avances tecnológicos, los cambios sociales y
culturales alrededor del mundo. Actualmente el sexting es una práctica
común que genera gratificación y excitación sexual a quienes la practican,
sin embargo dicha practica puede esconder manifestaciones inconscientes
de exhibicionismo y voyeurismo. Las personas que envian fotografias y/o
videos de ellos mismos desnudos sin necesariamente consumar el acto
sexual, corresponde a un acto exhibicionista que gratifica de manera parcial
la sexualidad. Las personas que disfrutan de recibir imágenes y/o vídeos,
encuentran un medio para la descarga pulsional, pero de manera parcial
“Voyeurismo”

Introducción

En la actualidad el sexting es una de la prácticas más comunes entre
los jóvenes,Sexting es una palabra tomada del inglés que une “Sex”
(sexo) y “Texting” (envío de mensajes de texto vía SMS desde
teléfonos móviles). Aunque el sentido original se limitase al envío de
textos, el desarrollo de los teléfonos móviles ha llevado a que
actualmente este término se aplique al envío, especialmente a través
del teléfono móvil, de fotografías y vídeos con contenido

predominantemente sexual, tomadas o grabados por el protagonista
de los mismos (Perez 2010).

Suele suponerse que los jóvenes que practican el sexting lo hacen por
diversión, por moda o para impresionar y sentirse bien. Es común que
envíen los mensajes a su pareja o a la persona con la que tienen cierta
atracción sexual. Existe entonces una filmación o un registro
fotográfico de un acto sexual no coital, entre dos personas, de manera
consensuada y voluntaria (Unicef 2016).

Sin embargo esta práctica puede generar consecuencias negativas
pues las imágenes pueden llegar a la red y volverse públicas,
exponiendo la intimidad de la persona. Es necesario tener en cuenta
que las nuevas tecnologías son un medio favorecedor para esta
práctica: la difusión masiva e incontrolada de estas imágenes que sé
vuelven públicas generan riesgos para la integridad emocional
(pornografia, depresión, acoso, crisis de ansiedad etc) afectando
además el establecimiento de relaciones interpersonales cercanas. El
aislamiento y la desafectivización de la vida sé observa en la
tendencia a retraerse en actividades solitarias que implican el
distanciamiento de las personas y la prevalencia de los medios
electrónicos para reemplazar las relaciones interpersonales en la vida
real (Rizo en González 2011).

Según UNICEF (2016) los jóvenes se sienten más cómodos
compartiendo información íntima en la Red que fuera de ella. Debido
a su aparente falta de peligrosidad y a los medios modernos de
comunicación, el exhibicionismo y el voyeurismo simbolizados en el
sexting son en la actualidad una de las más extendidas conductas
sexuales entre los jóvenes (Coderch 1991).

Por eso la importancia de ahondar en el tema y conocer cuales son las
causas inconscientes que motivan a las personas a intercambiar
mensajes con fotografías o videos sexuales de sí mismos, sin medir
las consecuencias emocionales y sociales de este acto.

De esta forma nos hace pensar que el sexting esconde motivaciones
inconscientes de exhibicionismo y voyeurismo, en donde no es
preciso un contacto real e íntimo, el ser visto y/o ver constituyen la
meta final para llegar al orgasmo. Predominando la sexualidad
pregenital, en la cual las pulsiones parciales son la forma en que sé
alcanza el orgasmo y el goce de la sexualidad.

Exhibicionismo y Voyeurismo en el Sexting.

La personalidad comienza a construirse desde los primeros años de
vida, mediante las interacciones del sujeto con el medio ambiente
esto a través del contacto estrecho con las personas significativas
que lo rodean. Ésta interacción temprana del sujeto gratifica las

pulsiones libidinal y agresiva en las distintas etapas del desarrollo
(oral, anal y fálica). El adecuado transitar del niño por estas etapas da
como resultado que las pulsiones sé subordinan a la genitalidad en la
edad adulta y por ende sé obtiene una personalidad y sexualidad más
adecuadas.

En el desarrollo, existen a su vez las denominadas pulsiones parciales,
estas pulsiones son ver, oír, tocar, oler, degustar, el dolor, la presión
kinestésica y uretral. Mediante estas pulsiones el niño trata de tener a
la persona significativa a través de los sentidos (González y Zarco
2014). De esta forma la relación de objeto sé establece en torno a los
sentidos, por medio de los cuales la libido encuentra al objeto. El
placer sexual sé obtiene a través de los sentidos, si estas pulsiones
son muy intensas pueden producir una fijación que da lugar a las
conductas perversas en la adolescencia y la adultez, pues al ser tan
intensas no sé subordinan a la genitalidad.

En la relación de pareja sé ponen en juego las distintas pulsiones, ya
que cada miembro de la pareja tendrá la capacidad de absorber las
cargas sexuales libidinales del otro (González y Zarco 2014). En la
sexualidad madura, la persona satisface su necesidad sexual eligiendo
a una persona específica para este fin mediante el encuentro sexual.
La sexualidad adulta se organiza bajo la primacía genital en una
relación afectiva y significativa con la persona a la que sé elige para
tener un encuentro. El deseo erótico y el amor sexual maduro sé

integran y sé expresan en relaciones objetales íntimas (Kernberg
1995).

Sin embargo cuando las pulsiones no alcanzan su fin “Encuentro con
el Objeto” sé buscan satisfacciones parciales como el exhibicionismo,
el voyeurismo, narcisismo, masoquismo y sadismo.

En el sexting sé reviven la expresión de las pulsiones parciales. De
manera normal los niños tienden a mostrar su cuerpo desnudo a los
demás y en especial a la madre como una forma de seducción,
gratificando su estado narcisista por medio de la autocontemplación y
de la contemplación del espectador. Sin embargo en las personas que
practican el sextig existe una fijacion en la etapa de las pulsiones
parciales las cuales no se subordinan en la genitalidad. En el sexting el
ser visto y ver (exhibicionismo y voyeurismo) corresponde al goce de
la sexualidad mediante las pulsiones parciales.

La representación psíquica de estas personas es la de una madre que
gratifica al niño con la mirada y a la vez lo rechaza instaurando en el
acto de mirar y ser mirado un goce. El padre suele ser una figura
lejana física o emocionalmente. En la Edad adulta estas personas
pueden sentirse rechazadas, ignoradas, no vistas y para compensar
estos sentimientos adoptan conductas perversas como el sexting, que
les permite mostrarse y sentirse vistos, de ver al otro, ser deseados

por la persona elegida, pero sin la angustia de ser rechazados (Zarco
2016).

Por lo anterior el sexting es acto perverso, donde la finalidad de
sexualidad normal sé encuentra distorsionada.

El término exhibicionismo hace referencia a conseguir la excitación
sexual a través de la exposición del cuerpo desnudo o de los genitales,
habitualmente ante un extraño. También puede referirse a un deseo
potente de ser observado por los demás durante la actividad sexual. El
exhibicionista puede masturbarse mientras se expone a sí mismo o
mientras tiene fantasías de exponerse frente a otros (DSMV).

En el exibicionismo, la zona erógena son los ojos y el objeto parcial la
mirada del otro. El acto perceptual de mirar pero sobre todo de ser
visto sé convierte en un acto satisfactorio, la mirada sé convierte en el
estímulo que genera excitación sexual.

En el sexting una parte de la satisfacción está ligada al acto de mostrar
los órganos genitales o el cuerpo desnudo a otra persona, tiene como
fin sexual mostrarse y al mismo tiempo mirarse a sí mismo, La
persona encuentra el placer a través de la descarga pulsional en un
objeto parcial, en una parte de su cuerpo que sé muestra.

En el envío de fotografías con contenido sexual, prevalece el placer de
ser visto como un objeto virtuoso, perfecto y admirable. A través de la
fotografía sé plasman fragmentos del cuerpo y sé ocultan los defectos
físicos que no son tolerados por la persona misma. Quien envía la foto
“exhibicionista” disfruta de despertar la admiración y el deseo del otro.
Sin embargo esta gratificación del deseo sexual es parcial, el sexting
desvía la meta final de la pulsión “Encuentro y gratificación con el
objeto” coartando la capacidad de comprometerse emocionalmente en
una relación afectiva y sexual con una persona.

Por otro lado el Voyeurismo sé define como la conducta sexual
mediante la cual sé alcanza la excitación sexual observando a las
personas que están desnudas o que participan en una actividad sexual
(DSMV). En la teoría psicoanalítica los voyeristas están fijados en
experiencias y escenas visuales (observación de la escena primaria o
de los genitales adultos) que les provocaron angustia (Zarco 2016).

La persona que disfruta de observar las fotografías o vídeos, obtiene
placer sexual de la percepción de mirar. Al placer de mirar, sé suma el
sentimiento narcisista y sádico de haber seducido y conquistado al otro
para obtener sus fotografías y/o videos invadiendo y controlando su
intimidad.

El que observa sé gratifica de la fantasía de poseer al objeto ideal;
este espectador “voyeurista” consume la fantasía de invadir la

privacidad erótica el otro. La idealización del objeto puede centrarse
en la fotografía de la persona desnuda, como fuente de admiración y
poder. Atributos del objeto que admirar o inconscientemente poseer
(Kernberg 1995). Es decir Poseer al objeto sin ser rechazo y sin
comprometerse a una relación de objeto; aquella persona que recibe
las fotos tiene en sus manos la intimidad de alguien dejándolo
vulnerable a sus deseos narcisistas y sádicos.

En el sexting los estímulos visuales que desencadenan la excitación
sexual son tan fuertes que no sé subordinan a la genitalidad, la pulsión
( exhibicionista y vouyerista) sé gratifica a través de la mirada y no
mediante la búsqueda y el encuentro con el objeto. En el
exhibicionismo y voyeurismo virtual, se da la ilusión de acercarse y
tener al objeto a través de ver y ser visto.

Sé inhibe la expresión de la sexualidad genital, y transforma la
estimulación visual en erotismo llevando a la persona a un acto
mastubatorio autoerotico con el que sé evita la relación con el otro, la
fantasía que acompaña al acto es regresiva, narcisista, pasiva y con
características pre genitales en las predominan las pulsiones parciales
y los afectos de vacío, aislamiento y soledad.

Freud consideraba que el amor es la confluencia entre ternura y
sensualidad (Braunstein 2006). Sin embargo en el sexting el amor sé
confunde con el erotismo, con el goce del placer sexual, en el sexting

el exhibicionista y el voyerista sé seducen para gratificar su deseo, el
otro es convertido en un objeto de uso o desuso, lo que importa es
gratificación de poder invadir la intimidad o el sentirse visto y admirado
por el otro. La sexualidad de pareja sé reemplaza por una sexualidad
pregenital expresada mediante los mensajes de contenido sexual.

El sexting sé convierte en un acto, que vulnera la capacidad de un
encuentro sexual afectivo, prevaleciendo la negativa del encuentro real
con el otro, fragmentando la relación de pareja y dejando a los
participantes en el aislamiento y con la falsa idea del encuentro
mediante los mensajes sexuales.
Ante este panorama la expresión de la ternura y el erotismo que
usualmente se encuentran fusionados entre sí (Freud 1914). Sé
separan y solo logran su expresión mediante conductas exhibicionistas
y voyeuristas (sexting) . El deterioro de lo afectivo y lo erótico sé
produce cuando prevalece la parcialidad y la agresión, ejerciendo la
sexualidad en condiciones patológicas (Kernberg 1995) como la
pornografia o el sexting.

Como sé mencionó anteriormente al ser un acto perverso con matices
narcisistas y sádicos, pone en riesgo a los participantes, pues al no
existir un compromiso afectivo que los ligue, sé enganchan de un falso
enamoramiento, el cual no garantiza la capacidad de entablar un
vínculo amoroso maduro, que les permita guardar y procurar las
fotografías de la otra persona, como algo valioso y delicado Por el

contrario pueden ser expuestas y desechadas si darles valor afectivo
alguno.

Cuando se desvaloriza al objeto amoroso, este se vuelve el blanco de
la agresión, pues el amorío pasajero que se da en el sexting está
limitado a los atributos físicos de los participantes que les generan
excitación sexual.

Una vez que sé han intercambiado las fotos, y logrado el orgasmo
mediante este intercambio de material, la idealización pasajera sé
termina y la otra persona se vuelve un objeto desechable y
reemplazable.

Nada garantiza que las fotos que sé enviaron no sean compartidas de
manera pública, el que envía sus fotos esta en una condición de
vulnerabilidad, pues en cualquier momento la pareja virtual con el
que sé practicó el sexting puede revelar las fotografías, esto como un
acto de agresión y sadismo hacia el otro.

Pocas personas son conscientes de estos riesgos, en especial los
jóvenes quienes y suelen practicar el sexting de manera habitual pues
les parece una actividad gratificante, el sexting es algo común, hasta
cierto punto normalizado.

Investigación

En el sexting sé encuentran presentes los elementos del
exhibicionismo y voyeurismo. En donde las personas alcanzan la
excitación sexual y el orgasmo mediante el acto de intercambiar
imágenes de sus cuerpos desnudos o específicamente de sus
genitales.

Por esta razón se plantea investigar ¿Si existen elementos
exhibicionistas y voyeuristas en el sexting?

Muestra

La muestra estuvo conformada por 100 jóvenes de entre 16 y 23
años del sexo masculino y femenino, de estado civil soltero los cuales
aceptaron participar de manera voluntaria y anónima en la siguiente
investigación.

Instrumentos

Sé utilizó el instrumento de voyeurismo y exhibicionismo de Zarco
(2016), en este instrumento sé adaptaron las preguntas, para evaluar
el grado de exhibicionismo y/o voyeurismo relacionado con el sexting.
Cada reactivo sé contesta en función de una escala likert de 5
opciones.

Procedimiento

El cuestionario sé aplicó en 4 universidades en los niveles de
preparatoria y licenciatura a jóvenes de entre 16 y 22 años, sé
contestó de manera escrita y de forma anónima. Posteriormente sé
realizó el análisis de los datos.

Resultados
A Continuación sé muestran los resultados más significativos de la investigación
en cuanto a los rasgos exhibicionistas y voyeuristas en el sexting.

El 46.25 % de los entrevistados revela que frecuentemente recibe mensajes con
con fotos o vídeos.

El 33.7% a menudo responde a estos mensajes con fotos de cuerpo desnudo y el
13.7% responde que frecuentemente envía estas fotos.

EL 31.2% disfruta mucho de enviar fotos o vídeos desnudo y el 16.2% responde
que lo disfruta bastante es decir que en el 47.4 % de la muestra existe el placer de
exhibirse desnudo en fotos o vídeos.

El 32. % de los jóvenes contestan que disfrutan “mucho y bastante” el enviar
fotografías de sus genitales, mientras que el 16.2% lo disfrutan de manera
regular. es decir que en los jóvenes existe el goce de enviar este tipo de fotos.

En cuanto a los rasgo Voyeristas en los encuestados:

El 32.5 responde que le excita mucho recibir fotos o videos el 21.5% indica que le
exita bastante el recibir este tipo de fotos o vídeos, el 20% lo considera regular, el
12% poco y al 13% no le exita nada.

En cuanto el intercambio de fotos o videos, el 31.2% de los jóvenes indicaron que
les excita mucho intercambiar este tipo de contenido con la pareja o persona que
les gusta. el 18.7 bastante el 10% regular, 12.5 poco y al 27.5% no le exita nada.

El intercambio de fotos o vídeos desnudos, 33.7% considera que les excita mucho
realizar este tipo de intercambios, el 22.5% le excita mucho.

El 28 % de la muestra, considera que a menudo suele ser más gratificante
realizar sexting que el tener relaciones sexuales, el 10% consideró que de manera
frecuente les es más gratificante realizar sexting y el 25% considera que nunca
será más gratificante el sexting que el sexo.

Conclusiones

1.- En el sexting, existen contenidos inconscientes de exhibicionismo
y voyeurismo que se expresan mediante el envío de fotografías y
videos. Esta práctica se convierte en un estilo de gratificación sexual
para no vincularse afectivamente (Alatriste 2020).
2.- Las personas encuentran gratificación y excitación sexual en el
envío de fotografías y/o videos de ellos mismos desnudos
“exhibicionismo”, sin necesariamente consumar el acto sexual, esto
corresponde a un acto exhibicionista que gratifica de manera parcial la
sexualidad.

3.- Las personas que practican sexting, disfrutan de recibir imágenes
y/o vídeos, pues al observar este material, encuentran un medio para
la descarga pulsional, pero de manera parcial “Voyeurismo”
4.- En el sexting el deseo y excitación sexual se gratifican a través de
la mirada y no mediante la búsqueda y el encuentro con el objeto. el
placer de ver y exhibirse, corresponde a una zona erógena que
gratifica de manera parcial la sexualidad inhibiendo o aplazando el
encuentro sexual.

5.- En el acto denominado “sexting” se retira la libido de la meta y del
objeto sexual y cobra fuerza el acto perverso de exhibir
(exhibicionismo) y observar (voyeurismo) como sustitución de la
sexualidad genital.
6.- En el sexting se busca al objeto y la gratificación sexual mediante
la pulsión parcial de ver y ser visto, pero sin llegar a la genitalidad de la
sexualidad madura.

7.- La mecanización de la sexualidad en el “sexting” desvaloriza la
personalidad del otro (Alatriste 2020) desapareciendo la capacidad
para la intimidad sexual (Barlet 1971 en Alatriste 2020).
8.- Al practicar el sexting nada garantiza que las fotos que se enviaron
no sean compartidas de manera pública, por lo que se vulnera la
privacidad propia y la del otro, perdiéndose los límites de la
afectividad, favoreciendo la agresión y el sadismo. El que envía sus
fotos está en una condición de vulnerabilidad, pues en cualquier
momento la pareja virtual con la que se practicó el sexting puede
revelar las fotografías, esto como un acto de agresión y sadismo hacia
el otro.

9.- Por lo anterior es importante favorecer en los jóvenes la
importancia de la relación sexual afectiva, interpersonal, profunda,
única y secreta con la persona amada (Gonzalez Núñez 2004 en
Alatriste 2020) para que puedan desplegar manifestaciones tiernas y
amorosas en sus relaciones de pareja, recordemos que “En la
Sexualidad en Afecto es Primero”

Referencias

• Alatriste J (2020) Swinger: Un Estilo Sexual Para No Vincularse
Afectivamente En: Revista ALETHEIA. Psicología y Psicoanálisis No.
39 Año 2020. México: Instituto de Investigación en Psicología Clínica y
Social Pág. 51- 69
Bloss P. (1970) Los Comienzos de la Adolescencia. Buenos
Aires: Amorrortu.

• Braustein N (2006) El Goce un Concepto Lacaniano México:
Siglo XXI
• Bleichmar S. (2018) Las Teorias Sexuales en Psicoanálisis
Buenos Aires: Paidos

• Coderch J. ( 1991) Psiquiatría Dinámica México: Herder
• Freud, S. (1905). “Tres ensayos para una teoría sexual”. Obras
Completas. Argentina: Amorrortu Editores, 1995.

• Gonzalez Nuñez y Cols (2011) Recuperando la Capacidad de
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• González Nuñez J.J Y Zarco S. (2014) Fundamentos
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• Kenberg, O (1995) Relaciones Amorosas Normalidad y Patología
México: Paidos
• Pérez, P., Flores, J., de la Fuente, S., Álvarez, E., García, L., y
Gutiérrez, C. (2011) Guía sobre adolescencia y sexting: qué es y cómo
prevenirlo. Observatorio de la Seguridad de la Información de INTECO
y Pantallas Amigas


UNICEF://www.unicef.org/argentina/sites/unicef.org.argentina/files/201
8-04/COM-Guia_ConvivenciaDigital_ABRIL2017.pdf
• UNAM
http://www.fundacionunam.org.mx/unam-al-dia/mexico-entre-los-paises
-donde-mas-se-ejerce-el-sexting-unam/
• Ratter J (1966) Psicología y Psicopatología de la Vida Amorosa.
México: Siglo XXI.
• Zarco S. (2016) Las Representaciones Psíquicas en la
Sexualidad Adictiva, Revista Aletheia Num 35 México: Instituto de
Investigación en Psicología Clínica y Social

Mtro. Cesar Alfonso Luna Cuevas

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